Las relaciones a distancia son cada vez más frecuentes en el mundo actual, gracias a internet y la integración social a escala global.
¿Ya te paraste a pensar en cuántas personas están intercambiando sus "te amo's" por mensajes de textos en este mismo instante?
Hay muchas, muchísimas maneras de acabar metido en una relación con una persona que vive lejos. Muchos amores se separan por motivos de estudios, por temas laborales o por cosas familiares. Pero hoy en día, cada vez existen más personas que se conocen en internet, mediante algunas redes sociales, y acaban encontrando el amor. La mayoría de estas parejas aún no han tenido la oportunidad de conocerse en persona y luchan por lograrlo. Algunos pueden al menos verse un par de veces al mes con solo coger un autobús, otros en cambio han de cruzar el océano o tomar un vuelo que les lleve hasta la otra persona y no pueden verse en más de un año. Esta situación es temporal, a veces con suerte, solo dura unos meses o un año, en cambio otras, duran unos cuantos años más.
Cada relación a distancia es distinta, pero todas tienen algunas cosas en común: kilómetros, diferencias horarias, sentimientos, culturas distintas... y además también tienen un mismo objetivo, y es que llegue el día en el que definitivamente hayamos acabado con cada uno de los milímetros que nos separan.
La gente suele subestimarte cuando dices que tu novio o novia vive lejos, dicen que eso no es amor, y que no va a funcionar, que conocerá a otra persona y romperéis. Pero nadie sabe por lo que estás pasando, no saben lo que se siente al estar en esa situación, por eso es importante no dejarse influenciar por opiniones negativas. Hay días buenos y días no tan buenos, pero hay que seguir adelante apoyándose el uno en el otro, porque algún día acabará.
Amar a distancia crea un lazo de confianza entre dos personas, compañerismo y amistad sobre todas las cosas, eso hace del amor a distancia una de las formas más bonitas de amar. Pero también es la más dura y difícil. Es desesperante no saber cuando podrás ver a la persona que amas, y darse cuenta de que todas las cosas malas que te ocurren desaparecerían si pudieses abrazar a esa única persona, la que hace de tu mañana la más feliz solo con un mensaje de buenos días.
Es posible amar a alguien que está lejos y también es posible hacer que funcione. Pero duele y exige gran esfuerzo por parte de la pareja. Es difícil, pero no es imposible.